
Diseñando un vehículo de inversión para la Amazonía

Quito, Ecuador – 23 de diciembre de 2025
Una exploración temprana de IMPAQTO Capital
En IMPAQTO Capital, entendemos las finanzas no solo como un mecanismo para asignar recursos, sino como una herramienta para dar forma al futuro que elegimos. Durante la última década, nuestro trabajo en Ecuador y en la región andina nos ha permitido comprender tanto el poder como los límites del capital tal como se despliega actualmente.
Compartimos esta nota como un preanuncio y una invitación a conocer nuestro proceso de reflexión. Actualmente estamos explorando y diseñando un posible vehículo de inversión enfocado en la Amazonía Andina, que se encuentra en una fase temprana de diseño. No se ha lanzado ningún fondo ni se está levantando capital. Lo que estamos haciendo, de manera intencional y transparente, es abrir un proceso de aprendizaje, escucha y co-creación, porque creemos que la Amazonía Andina no merece menos que eso.
Por qué la Amazonía Andina
La Amazonía Andina se encuentra en una intersección crítica entre la importancia global y el abandono local.
Es una de las regiones con mayor biodiversidad del planeta y un regulador clave de la estabilidad climática, los sistemas hídricos y la continuidad cultural. Al mismo tiempo, es hogar de comunidades que históricamente han sido excluidas de los sistemas financieros tradicionales y cuyos medios de vida con frecuencia se han entendido únicamente desde la lógica de la extracción, la caridad o la conservación, en lugar del emprendimiento, la innovación y la creación de valor a largo plazo.
A pesar de la creciente atención global sobre la Amazonía, los flujos de capital siguen estando desalineados. Demasiados recursos son de corto plazo, fragmentados o desconectados de las realidades locales. Muy poco capital está diseñado para apoyar empresas que hagan que el bosque tenga más valor vivo que muerto: iniciativas basadas en cadenas de valor regenerativas, agroforestería, productos con impacto positivo en la biodiversidad y modelos de negocio anclados en las comunidades.
Creemos que la Amazonía Andina necesita capital paciente, territorial y con una estructura inteligente: capital que comprenda tanto los ecosistemas como los mercados, y que sea capaz de tender puentes entre inversionistas globales y emprendedores locales.
Por qué IMPAQTO Capital (y por qué nosotros)
Nuestro interés en la Amazonía Andina no parte de una hoja en blanco.
IMPAQTO Capital es un gestor de fondos de proximidad, nacido y construido en la región andina. A través de nuestro Fondo I, hemos desplegado capital flexible en empresas del “missing middle” en Ecuador, Perú, Colombia y Bolivia, trabajando de cerca con los equipos fundadores para fortalecer su gobernanza, resiliencia e impacto. Varias de las empresas de nuestro portafolio ya dependen de cadenas de valor regenerativas y vinculadas a la Amazonía, incluyendo alianzas con asociaciones de productores indígenas y lideradas por mujeres.
De manera importante, IMPAQTO Capital forma parte de IMPAQTO, una plataforma más amplia que desde hace más de una década apoya a pequeñas y medianas empresas, emprendimientos sociales y ecosistemas emprendedores en Ecuador y la región. En los últimos años, IMPAQTO ha profundizado su enfoque en modelos de negocio regenerativos y en el emprendimiento amazónico, acompañando a personas fundadoras que están construyendo medios de vida alineados con la conservación del bosque, la continuidad cultural y la resiliencia territorial.
Más allá de nuestras inversiones directas, nuestro equipo ha contribuido activamente al ecosistema más amplio de finanzas e innovación para la Amazonía. Esto incluye nuestra participación en espacios como la Amazon Investor Coalition, donde colaboramos con otros inversionistas y aliados para mejorar la calidad, coordinación y efectividad del capital que fluye hacia la región amazónica.
Esta exploración también ha sido moldeada por un período de reflexión y aprendizaje intencional. Durante el último semestre, el liderazgo de IMPAQTO Capital tuvo la oportunidad de profundizar en estas preguntas a través de una residencia en la Universidad de Yale, como parte del Yale World Fellows Program. Agradecemos profundamente al programa por crear el espacio para cuestionar los modelos predominantes de finanzas de impacto, dialogar con académicos y profesionales de distintas disciplinas, y explorar qué significa diseñar vehículos de inversión más alineados con los sistemas ecológicos y las realidades vividas en territorios como la Amazonía Andina.
El equipo y las alianzas que dan forma a esta exploración
Esta exploración está siendo construida por un equipo multidisciplinario que reúne experiencia en inversión, conocimiento de cadenas de valor y un profundo entendimiento regional.
Además del equipo de IMPAQTO Capital, este proceso se nutre del aporte de Rick Gellert, cuya trayectoria de varias décadas abarca la agricultura familiar, las cadenas de valor regenerativas y de bioeconomía, y la inversión privada en América Latina. Su comprensión de cómo funcionan las cadenas de valor en el territorio —especialmente en contextos que involucran pequeños productores y comunidades dependientes del bosque— aporta una perspectiva esencial a nuestro enfoque sobre diseño de inversiones y gestión de riesgos.
También agradecemos el acompañamiento de Fundación Avina, que ha apoyado esta fase exploratoria ayudándonos a reflexionar sobre cambio sistémico, enfoques territoriales y cómo el capital puede respaldar mejor trayectorias de desarrollo inclusivas y regenerativas en la Amazonía.
Estas relaciones reflejan nuestra forma de abordar este trabajo: no como un concepto aislado de fondo, sino como un proceso de diseño colaborativo, integrado en un ecosistema más amplio de actores e instituciones.
Primeras reflexiones sobre cadenas de valor (aún exploratorias)
Aunque es temprano para definir una tesis de inversión cerrada, nuestra exploración inicial ha estado guiada por una pregunta simple: ¿dónde puede el capital desbloquear medios de vida duraderos mientras fortalece la integridad del bosque?
Esto nos ha llevado a analizar de cerca cadenas de valor regenerativas y con impacto positivo en la biodiversidad que:
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Están arraigadas en territorios amazónicos
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Dependen de bosques en pie, paisajes diversificados o sistemas agroforestales
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Ofrecen caminos para superar la dependencia de commodities mediante valor agregado, trazabilidad y acceso a mercados
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Involucran a pueblos indígenas, mujeres y organizaciones locales de productores como actores económicos centrales, no como beneficiarios periféricos
Una cadena de valor que ha surgido de manera recurrente en nuestras conversaciones iniciales es el cacao, no como un foco definido, sino como un ejemplo ilustrativo de las dinámicas que buscamos comprender con mayor profundidad.
En la Amazonía Andina, el cacao ya forma parte de sistemas agroforestales que pueden apoyar la conservación del bosque, la regeneración del suelo y medios de vida rurales diversificados. Sin embargo, muchos productores siguen expuestos a la volatilidad de precios, al acceso limitado a capital paciente, a una débil integración aguas abajo y a una distribución desigual del valor a lo largo de la cadena.
Desde una perspectiva de diseño de inversión, el cacao plantea preguntas clave que estamos explorando activamente: cómo el capital puede apoyar mejor la transición desde la producción de commodities hacia modelos de mayor valor; cómo las inversiones en distintos eslabones de la cadena (producción, procesamiento, agregación, trazabilidad, acceso a mercados) pueden reforzarse entre sí; y cómo estructurar financiamiento que premie la gestión a largo plazo en lugar de la extracción de corto plazo.
El cacao no es la única cadena de valor en consideración, ni se ha definido ningún enfoque de inversión. Más bien, sirve como una lente concreta para poner a prueba supuestos, aprender de quienes ya están en el territorio y evaluar si un enfoque más focalizado y anclado en cadenas de valor —potencialmente comenzando con una o pocas— puede permitir aprendizajes más profundos, un acompañamiento empresarial más sólido y demostraciones más claras de lo que es posible cuando las finanzas se alinean con las realidades ecológicas.
Estas son precisamente las preguntas que esta fase de diseño busca explorar.
Por qué ahora
Estamos en un punto de inflexión.
En toda la región convergen presiones políticas, sociales y ambientales. Al mismo tiempo, crece el reconocimiento —entre emprendedores, comunidades y una nueva generación de inversionistas— de que los modelos de desarrollo extractivo están fallando. Están emergiendo nuevas narrativas en torno a la bioeconomía, el emprendimiento regenerativo y la creación de valor alineada con la naturaleza, pero la infraestructura financiera para respaldarlas sigue siendo insuficiente.
A nivel global, la inversión de impacto también está madurando. Hay menos apetito por promesas vagas y una mayor demanda de enfoques que resistan el escrutinio, generen resultados reales y escalen de manera responsable. Esto crea una oportunidad —y una responsabilidad— de diseñar vehículos de inversión que sean sólidos, rigurosos y honestos respecto a sus trade-offs.
Creemos que este es el momento de desacelerar para diseñar bien.
Dónde estamos en el proceso
Esta iniciativa no es un anuncio de lanzamiento de fondo.
Actualmente nos encontramos en una fase de diseño y exploración, que incluye:
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Escuchar a líderes indígenas, emprendedores e intermediarios locales
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Mapear cadenas de valor y necesidades empresariales en la Amazonía Andina
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Explorar tesis de inversión, estructuras y mecanismos de reparto de riesgos
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Aprender de lo que ha funcionado —y de lo que ha fallado— en las finanzas enfocadas en la Amazonía
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Dialogar con aliados y pares que aportan experiencia complementaria
Nuestra intención al compartir esto públicamente es simple: ser transparentes sobre lo que estamos explorando e invitar al diálogo. Entendemos este ejercicio como parte de nuestro compromiso más amplio con los ecosistemas en los que operamos, no solo a través del capital invertido, sino también mediante la reflexión, la colaboración y la apertura.
Una invitación abierta
Diseñar finanzas para la Amazonía Andina no es algo que deba hacer una sola organización.
A medida que continuamos esta exploración, queremos aprender de emprendedores, líderes comunitarios, investigadores, financiadores y pares que enfrentan preguntas similares. Nos interesan especialmente las perspectivas que desafían los modelos tradicionales de fondos y nos empujan a diseñar finanzas que realmente pertenezcan al mundo vivo que buscan apoyar.
Compartiremos actualizaciones a medida que este trabajo evolucione. Por ahora, esta página refleja el estado actual de nuestro pensamiento: una fotografía de un proceso de diseño activo, guiado por la curiosidad, la responsabilidad y el cuidado.
Una teoría de cambio más amplia
En un nivel más profundo, esta exploración está motivada por algo más que el diseño de un solo vehículo de inversión.
Creemos que apoyar con éxito negocios regenerativos arraigados en la Amazonía Andina tiene el potencial de generar un cambio más amplio y duradero: expandir lo que es imaginable. Cuando empresas viables demuestran que los bosques en pie, los sistemas agroforestales y las cadenas de valor con impacto positivo en la biodiversidad pueden generar medios de vida dignos y economías locales resilientes, contribuyen a transformar la narrativa sobre qué es la Amazonía y para qué sirve.
En una región donde la imaginación política y económica dominante ha tendido a ver la Amazonía principalmente como un espacio de extracción, estos ejemplos importan. Influyen en cómo las poblaciones urbanas, los votantes y quienes toman decisiones entienden las opciones de desarrollo y, en consecuencia, qué esperan de sus liderazgos.
Nuestra convicción es que las finanzas, cuando se diseñan con cuidado y se implementan de manera responsable, pueden ayudar a hacer visible una lógica económica distinta para la Amazonía Andina: una que apoye la regeneración en lugar del agotamiento, el valor a largo plazo en lugar de las ganancias inmediatas, y economías que trabajen con los sistemas vivos en lugar de contra ellos. Este es el cambio más amplio hacia el que aspiramos, y es el lente desde el cual estamos abordando este proceso de diseño.